Lo que realmente pasó durante el asalto a los batallones en Gran Sabana

La lejanía del sector y la opacidad en temas de información por parte del régimen generan tergiversan la realidad con respecto a lo sucedido en el municipio Gran Sabana donde se registraron dos asaltos a unidades militares.

La periodista Sebastiana Barráez detalló que la operación fue liderada por un oficial retirado y un sargento al mando de un pequeño grupo de pemones que tomaron 112 fusiles AK 103 y municiones del 513 Batallón de Infantería Selva Mariano Montilla, luego intentaron tomar el Comando 5102 del Escuadrón de Caballería de Santa Elena de donde se llevaron como rehenes al comandante y dos subalternos.

Los rebeldes se dividieron en dos grupos durante la huida, uno liderado por el teniente Josúé Abraham Hidalgo Azuaje y otro por el sargento mayor de tercera Darwin Balaguera Rivas.

"El teniente Hidalgo se fue en la camioneta, cargado con 30 fusiles. Llevó como rehén al comandante y a otros funcionarios... Balaguera, por su parte, abordó el camión 350 con 82 fusiles; en la vía se topó con el punto de control del destacamento 623 San Ignacio de la tercera compañía. El sargento se bajó a hablar con los guardias -supuestamente ya tenía hablado el paso- pero los hechos no se desarrollaron acorde a su plan: una discusión con un soldado devino en un tiroteo entre ambos", relató la comunicadora a través de Infobae.

Tras el altercado un chofer y otros cuatro guardias huyeron en el camión, dejando solo a Balaguera, facilitando su captura. En las trochas abandonaron la unidad con el armamento, desmintiendo la versión oficial en la que se asegura que hubo un intercambio de disparos para recuperar los fusiles sustraídos.

La idea de la llamada Operación Aurora no fue inspirada por el primer teniente Hidalgo. Quien estuvo detrás fue un hombre llamado Andrés Antonio Fernández Soto, aunque conocido mayormente por su alias: “Toñito”. Él fue el financista de esa operación y busca apoderarse del control de unas minas de oro en la zona. Balaguera dice que lo conoció en Paracaima y lo describe como “un catire, canoso, de aproximadamente cuarenta y dos (años)".

“Toñito” manejaba una mina, junto con un grupo de pemones, que le fue quitada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Es muy conocido en la zona porque maneja muchos comercios en Santa Elena de Uairén y estuvo muy relacionado con el alcalde pemón Emilio González, a quien el Gobierno Nacional -en una maniobra fraudulenta- lo destituyó de la alcaldía que ganó en la Gran Sabana, pero también de la mina.

Informes de Inteligencia reportan que “Toñito” fue un elemento importante para el financiamiento de la llamada Guardia Territorial Pemón.

Balaguera indicó que para llegar de Cali a Bolívar pasó por Perú y luego Brasil, una travesía que le llevó 12 días. Es de ahí de dónde el ministro de comunicación Jorge Rodríguez saca como conclusión que los gobiernos de Perú y Brasil estarían involucrados en el hecho.

Sobre la captura del capitán Denis Arellano Romero, Barráez sostuvo que hasta hace tres semanas estaba en Cúcuta desde febrero cuando reconoció a Juan Guaidó como presidente encargado.

Su familia está muy angustiada. En un mensaje publicado por el ministro, puede verse a Arellano diciendo: “Diecisiete años de servicio prácticamente a la nada, por confiar en la palabra de un político que nos mintió descaradamente y así como yo está la gran mayoría, por no decir todos, los que estuvimos en Cúcuta”.

Familiares del oficial manifestaron sus dudas sobre estas declaraciones en las que acusa a los diputados Freddy Superlano, Gaby Arellano, Lester Toledo y José Manuel Olivares.

“No sabemos si está amenazado o lo drogaron, pero el tono en el que habla y en la mirada parece otra persona. Él no es así, ni habla así. La forma como mueve la boca y la mirada es totalmente diferente. Lo conozco desde que éramos niños”, comentó un allegado.

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