La pandemia acabó con lo poco que quedaba en la zona industrial de Valencia

La pandemia acabó con lo poco que quedaba de la zona industrial de Valencia
Foto: Dayrí Jiménez

Desolación y destrucción. Eso es lo que refleja la que fue la zona industrial más importante del país y que era sinónimo de progreso, productividad constante y desarrollo económico.

Ya esa es historia del pasado. El parque empresarial de Valencia, y de todo Carabobo, está devastado. Ya no existe el paso frecuente de gandolas cargadas de materia prima por un lado y de producto terminado por el otro, ni el vaivén de trabajadores en el pesado tráfico que caracterizaba el lugar, ni las largas filas de personas con sus currículos en mano buscando una oportunidad laboral en las puertas de las compañías.

Prácticamente tampoco hay transnacionales operativas. Todas cerraron, se fueron del país escapando de una situación que ya tiene más de 10 años agudizándose.

Antes de la pandemia apenas estaba activo 20% de la capacidad industrial de Carabobo. Actualmente solo están encendidas 10% de las líneas de manufactura. “Todo lo destruyeron, el aparato productivo ya no existe y añoramos eso que teníamos antes”, expresó con nostalgia el secretario general de Fetracarabobo, Jhonny Magdaleno.

Uno de los principales motores de la economía de la entidad ya no está. Se trata de tres de las ensambladoras de vehículos más importantes del mundo: General Motors, Ford y FCA – Chrysler. Eran empresas que movían gran parte de la pequeña y mediana industria en Carabobo que también está apagada.

Lo mismo pasa con las fábricas de cauchos. Good Year se retiró del país, la firma que se encargó de Firestone está evaluando cerrar la planta, mientras que Pirelli trabaja a menos de 5% de su capacidad. Y de las 12 empresas de Polar que están en Carabobo, solo hay cinco operativas. “Ya no nos queda nada”.

Sin utilidades

Antes, para esta época, los trabajadores de las diferentes empresas de la región estaban a la espera del pago de sus utilidades para invertirlas. “Comprábamos una nevera, lavadora, cocina, dábamos la inicial para un carro o una casa. Ahora apenas alcanza para un mercado y se acaba”.

Magdaleno explicó que ese monto es calculado en 33,33% de las ganancias netas del año o, lo que es lo mismo, 120 días de trabajo. “La empresa que más paga actualmente es 30 millones de bolívares mensuales de salarios, eso es igual a 120 millones de utilidades que parecen mucho pero en la práctica no es nada”.

En promedio, se trata de alrededor de 250 dólares que recibe de utilidades menos de 10% de la población en Carabobo, que es la que está aún como nómina de las industrias que se mantienen. “Pero eso no alcanza porque todo aquí aumenta a diario aunque sea en dólares, con eso no vive una familia dignamente ni un mes”.

El llamado de Magdaleno es a que toda la fuerza trabajadora se una. “Es un problema de fondo que hay que resolver entre todos, porque trabajadores somos todos, y debemos unir fuerzas para salir de la debacle que nos tienen en este momento en el estado industrial del país que lo acabaron por los cuatro costados”.